Hna. María de la Luz Barajas Domínguez: nació el 19 de enero de 1918 en Michoacán, México.
Fue evangelizada en el año de 1933 en Yurecuaro, Mich., por el apóstol de Jesucristo, Aarón Joaquín González, ya que había ido por invitación de unos evangélicos de la Iglesia Pentecostés de Chicago, Petra mujer del pastor visitante decía que va a venir el anciano de la Iglesia de Guadalajara, mañana lo recibimos a las seis de la tarde. Acudió Luz, y observó al apóstol acompañado del ministro Julián Zamora y otros, escuchó el diálogo bíblico del apóstol, enseguida lo invitó a hablar a su casa de ella.., el cura del pueblo levantó a la gente para matarlos. Su mamá ayudada de su hermana menor Juana Cisneros y ella tenían un restaurant y los convidaron en su alimentación.
Petra, se había quedado para reunir a otras tres almas que se iban a bautizar y convidó a Luz, a lo que ella dijo que no tenía dinero (aunque era la de las llaves donde guardaban el dinero del negocio), y su mamá no le quiso dar dinero para viajara a Guadalajara, con los hermanos.
Pero, Petra, le prestó para viajar a Tepic. En la estación de Tepic, unos hermanos recibieron al grupo, les dieron de cenar y pagaron sus boletos, llegaron a Guadalajara el domingo 30 de enero de 1933.
Encontrándose en la Calzada Independencia y la calle Gigantes, sin domicilio a donde llegar, caminaron por la de Gigantes, nadie les daba razón de los hermanos, hasta que pasando por la Privada de Gigantes, observó a uno de los hermanos que habían ido a Yurecuaro, momentos después llegó el apóstol con su portafolio, ya que él vivía en la calle Josefa Ortiz de Domínguez, casa que le rentaban las hermanas Marcelina y Carmen González; mujeres, que ayudaban al apóstol y su esposa a elaborar buñuelos para vender y poder sostenerse, al concluir el trabajo estiraban sus manos de cansancio.
Recogían unas hierbitas que cocían con agua como un te, era el desayuno. Entre los que vendían los buñuelos estaba Antonio Pérez, un salvadoreño soltero, y también, José de Jesús Durán Alemán, y aún él mismo predicador.
Lugar en el que al día siguiente, la bautizó el apóstol de Jesucristo en una pila de la casa de Ignacia Moreno (Nacha) en la Privada de Gigantes, vivía en Gómez Farías 233. El 31 de enero de 1934, fue recibida en la casa de la familia Joaquín González, al siguiente mes, recibió la prenda del Espíritu Santo.
El apóstol de Jesucristo, Aarón Joaquín, la enseño a leer y a escribir, así como desenvolverse y ser emprendedora. Durante sus primeros diez años de hermana, prometió a Dios, andar descalza, y cumplió.
En una de las agresiones calumniosas de las que sufrió el apóstol en la ciudad de Guadalajara, ella salió en defensa de la integridad y altos valores cristianos que practicaba y enseñaba con el ejemplo el apóstol a todo aquel que escuchaba su predicación.
Le acompaño en las diversas giras apostólicas y a grupos de hermanos que eran enviados a levantar obra en diversas poblaciones y ciudades de México (entre ellas, cuando cerca de Ocotlán, Jal., se dirigían a México, D. F., y sufrió un accidente al caerle unas piedras al apóstol).
Vivió en la casa apostólica de la calle 12 de Octubre esquina la calle 68 del sector Reforma en Guadalajara. Un tiempo radico en los Estados Unidos de Norteamérica con su familiar la hna. Carolina Cisneros Domínguez (nacida en 1927) quien ya duerme en el Señor.
A los años, en su regresó a Guadalajara, vivió en la casa de su hermana Carolina, en calle Jordán Sur (hoy parte de Casa Cultural Berea) y volvió a ser colaboradora en la obra espiritual con el apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores, encomendándole diversos grupos de hermanas jóvenes en Hermosa Provincia. Acompaño en giras apostólicas y dedicaciones de diversos templos en México y Estados Unidos de Norteamérica, principalmente. Durmió en la Hermosa Provincia.

Hna. D. Luisa Pedroza Alcaraz: nació el 26 de agosto de 1913. Escuchó el evangelio de Jesucristo en el pueblo de Santa Elena, Degollado, Jalisco por el invidente hno. Felipe Reyes y la hna. Guadalupe Fuentes, el 8 de julio de 1934 fue bautizada en Ocotlán, Jal., por el ministro Julián Zamora, y recibió la prenda del Espíritu Santo el 18 de julio de 1934.
Debido a la persecución religiosa en Ocotlán, Jal, decidió el apóstol Aarón reubicar a los hermanos, entre ellos la hna. Luisa y a los ministros Emilio Acevedo, Juan Valle y Julián Zamora a la ciudad de Guadalajara.
Vivió en la calle 46, cerca del templo en Guadalajara, luego en la calle 12 de Octubre No. 844, en casa del apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín González y su familia, participó en diversas misiones y trabajos evangelizadores en ciudad de México (1934-1935), entre otras, en giras apostólicas o a levantar obra espiritual en diversos puntos de la geografía mexicana.
En algunas Santas Convocaciones, estuvo al lado de la D. Elisa Flores de Joaquín, para dar la bienvenida a las delegaciones participantes.
Al lado del apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores, continuó con la bendición del diaconado, colaborando con grupos femeninos alternados en diversas edades en la Hermosa Provincia de Guadalajara.
En el ámbito internacional, en San José, Costa Rica, testificó del ministerio apostólico el día 14 de febrero de 1965, lo que siguió realizando en la regiones de Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica en diversos viajes misioneros.
Vivió vitaliciamente en la Casa Grande de la colonia Hermosa Provincia, hogar en que fue el deceso del apóstol Aarón Joaquín en 1964 y de su esposa la D. Elisa Flores de Joaquín en 1985, y en 1989, la demolición de parte de la Casa Grande, para dar paso a los jardines que rodean el templo. Firmó el libro de apertura de los Salones de Estudios en el templo de la col. Bethel el 7 de abril de 1991.
La D. Luisa Pedroza, durmió en el año de 1999, su cuerpo fue honrado en el Huerto Getsemaní, y la iglesia de Guadalajara estuvo en sus honras fúnebres y el sepelio en el cementerio San Joaquín.
Parte de su familia vive en México, Estados Unidos de Norteamérica y Canadá.

Hna. María de Jesús Pedroza Alcaraz, originaria de Huascato, Jal., escuchó el evangelio de Jesucristo en Yurecuaro, Mich., en 1934 -fue hermana la D. Luisa Pedroza Alcaraz descrita anteriormente-, por los predicadores José Meza y esposa Concepción (conocida como hna. Cuca Meza).
Contrajo matrimonio y tuvo una familia cristianan.
Actualmente colabora en la Comisión de Finanzas del Grupo de Hermanas Solas en Hermosa Provincia en Guadalajara, lugar en donde vive con parte de su familia.

Hna. Esther Núñez López:nació el 28 de octubre de 1931, descendencia de hermanos que obedecieron en el año de 1934, su bautismo lo realizó el D. José Garibay.

Hna. Agustina Orozco Gallegos: originaria de Zamora, Mich., en donde nació en 1918, fue evangelizada por el predicador Salvador Montaño, quién la bautizó el año de 1935. Se traslado a vivir a Guadalajara, Jal., a la calle 46, luego a la 12 de Octubre y por último a la Hermosa Provincia de la misma ciudad, lugar en el que durmió en los brazos del Señor.

Hno. Jacob Varela Muñoz: nació el día 30 de julio de 1908 en Zamora, Mich.
Su esposa María García, había creído al evangelio de Jesucristo en 1930 en Cuyutlán de la Barranca (saliendo por Tesistán -hoy parte de la ciudad de Guadalajara-), por testimonio de su tías Isabel Varela, Esther Varela y la abuela María del Refugio Muñoz, que habían pertenecido a la Iglesia Congregacional de Guadalajara, quienes aceptaron la predicación del apóstol Aarón en 1929.
Entre las casas que visitaba el apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín González, estaba la del señor Lorenzo Varela, localizada por El Algodonal, realizando dos escuelas dominicales enseguida creyeron y fueron bautizados en la barranca de Oblatos. La hna. María García, ya no quiso regresar con su esposo Jacobo Varela a Cuyutlán, motivo por el que le quiso quitar a su hijo Matías, ella decidida, le dijo: “Yo no nací con marido, ni hijo. Quieres, llévatelo”. Lo que el marido observó fue una fe firme a la doctrina a la que había creído su esposa (misma que mantuvo hasta 1974, al dormir en el Señor).
La renuencia de Jacobo Varela, fue disminuyendo y le predicaron en la Privada de Gigantes las hermanas Luz Barajas, Luisa Pedroza y Carmen Rodríguez, se bautizó en abril de 1936 por el ministro Julián Zamora, recibió el Espíritu Santo en mayo de ese mismo año, testificando el el hno. Rodolfo Garibay en la ciudad de Zamora.
El apóstol, lo envió con toda y familia a Zamora, Mich., con los ministros Salvador Montaño y Domingo Vega, en un tiempo en que algunos de sus hermanos, denostaban al apóstol y a la iglesia, y se ocupara de las cosas de Dios. Regresaron a Guadalajara en diciembre de 1937.
Debido a su oficio de adobero, junto con el hno. Calistro -esposo de la hna. Jovita López., fueron de los hermanos que colaboraron en construir el templo de la nueva colonia de Hermanos en 1938 en el sector Reforma de Guadalajara, en medio de sembradíos de milpa y entre huamúchileras, mezquites y paredones.
Años después, en 1944, el apóstol, lo envió con su familia a construir la modesta casa de oración de la calle Trabajo Norte esquina calle Lerdo Poniente, en la naciente colonia Heriberto Casas, Tepic, en ese entonces la orilla de la ciudad, ahora es parte céntrica. Vivieron en casa de la hna. María Meza.
Lugar en que convivieron con el joven ministro José Chávez Cuevas, los hnos. Jesús Caldera y esposa Martina Contreras, Emilio Alvarado y esposa Francisca Casillas, Telesfora García Escobedo y su hija María Socorro González García, los jóvenes Margarita Ojeda y José Ojeda, los solos Aparicio Delgadillo Valdez y Bonifacio García, Natalia Sánchez, las familias Barajas, Lozano, entre otros.
En esa ciudad de Tepic, obedeciendo en lo material, vinieron las bendiciones espirituales, por ejemplo, con su hija Anita Varela García (28/mar/1935) el 12 de junio de 1946 recibió la prensa del Espíritu Santo testificando el ministro Jesús Robles, y además, el 18 de junio de 1946 se bautizó, efectuando el acto sagrado el D.E. Eugenio Calderón Campos.
Regresó a Guadalajara, vivió en las colonias Hermosa Provincia y Bethel, en esta última durmió en el Señor, fue sepultado en el cementerio San Joaquín.

Hno. Matías Varela García: nació el 8 de octubre de 1929, obedecieron su madre cuando él tenía siete años bautizándose en la barranca de Oblatos en las cercanías de Guadalajara, y después fue evangelizado su padre Jacobo Varela por el hno. Jesús Robles y tres hermanas, bautizándolo el D. Rodolfo Garibay en 1936. Él, vivio con sus padres en las iglesias de Zamora, Mich., y Tepic, Nay. Recibió el Espíritu Santo en 1945. Fue miembro de la 12 de Octubre y durmió en Hermosa Provincia de Guadalajara.

Hna. Mercedes Torres Alvarado: originaría de Zamora, Mich., lugar en donde fue evangelizada por el predicador Salvador Montaño en 1936, y que el día 14 de enero de 1937, fue bautizada en el nombre de Jesucristo por el ministro autorizado, D. Rodolfo Garibay, recibio el espiritu santo el 5 de mayo del mismo año. Fue integrante del Coro de Guadalajara y durmió en la Hermosa Provincia tapatía.

Hno. Jesús Orozco Gallegos: nació en 1912, fue evangelizado por la hna. María Melchor en la ciudad de Zamora, Mich., obedeciendo el año de 1937, siendo bautizado por el D. Salvador Montaño, y recibió el Espíritu Santo ese mismo año. Fue esposo de la hna. Mercedes Torres Alvarado y miembro muy fiel, asiduo a las oraciones de cinco de la mañana. El y su esposa instalaron una tienda de abarrotes en su domicilio de la calle Belén, cerca de la escuela primaria Benito Juárez. Durmió en la Hermosa Provincia de Guadalajara.

Hna. Telesfora García Escobedo: originaria de Villa Morelos, Mich., sus padres fueron Onofre García y María Jesús Escobedo. Se unió en matrimonio con el señor José Trinidad González.
Su hija Socorro González, que ya había ingresado a la iglesia en Guadalajara, regresó primeramente, por su hija Lidia a Morelia, y en un segundo viaje, a Villa Morelos, Mich., dándole testimonio a su madre Telesfora, la cual aceptó el evangelio y se traslado a Guadalajara, lugar en que se bautizó en 1939.
Posteriormente su hija Socorro, se la llevó a Tepic, Nay., lugar en donde tuvo una convalecía de salud y durmió en la iglesia de Heriberto Casas, Tepic, el 7 de mayo de 1948, siendo el ministro Julián Zamora, en casa de su yerno el hno. Aparicio Delgadillo Valdez y esposa Socorro.
Recordaba el ministro Pedro Zamora Magallanes, que el día del sepelio, él fue uno de los hermanos que cargaron el féretro la tarde del 8 de mayo de 1948.
De la descendencia de la hna. Telesfora García existen en la Iglesia del Señor seis generaciones, ella (Telesfora), la primera, su hija María Socorro González, la segunda; su nieta Lidia González, la tercera, su bisnieta Ada Alicia Calderón González, la cuarta, su tataranieta Lourdes Camacho Calderón, la quinta, y la hna. Saudi García es la sexta, van a la séptima generación).
Parte de sus descendientes están en las iglesias de Los Ángeles, California y Denver, Colorado, Estados Unidos de Norteamérica.

Hna. María Socorro González García: (hija de la hna. Telesfora García Escobedo) originaria de Villa Morelos, Mich,. en 1938, indagó sobre la Biblia en El Arenal y Pegueros, en los altos de Jalisco área de la rebelión cristera donde nadie le supo explicar sus inquietudes sobre la fe, y un personaje desconocido la condujo a Guadalajara con los hermanos, se bautizó en Guadalajara.
Enseguida, vivó más de 10 años en la iglesia de Heriberto Casas, Tepic, Nay. Contrajo matrimonio por obediencia con el hno. Aparicio Delgadillo Valdez (en el registro civil de Xalisco, municipio que colinda con Tepic el 26 de octubre de 1945, siendo uno de los testigos ante el juez civil, el hno. Bonifacio García G), realizando la unión religiosa el P.E. José Chávez Cuevas. Ambos eran de solvencia económica, por lo que tuvieron la deferencia apostólica, que como viaje de bodas, recorrieran las iglesias en el país.
Establecieron su domicilio en la calle de Lerdo Poniente No. 55 en la ciudad de Tepic, el era soldador y comerciante. Ella, fue conocida ampliamente como partera y por los hermanos de esa época como el primer predicador de Nayarit: Jesús Caldera Navarrete (5 de octubre de 1904-20 de julio de 2006, quien durmió en Tepic), hna. Martina Contreras Meza hoy viuda de Caldera y que vive en Los Mochis, Sinaloa, hna. Natividad Contreras Zavalza y hna. María Félix Parra Zavalza (hermanas que perseveran fieles en la Iglesia de Hermosa Provincia de la ciudad de Tepic con plena lucidez), recordándola como fiel, que apoyo en el momento de la necesidad la obra en Tepic y que fueron de mucha oración. Recuerda la hna. Ogla Zamora (actual esposa del D.E. Alfredo Armenta Rodríguez), que en las giras apostólicas, cuidaba a los hijos del ministro Julián Zamora y esposa Altagracia Magallanes.
Posteriormente, regresó ella (Socorro) de Tepic a la 12 de Octubre en Guadalajara, ciudad en la que compró dos propiedades en la nueva colonia Hermosa Provincia, uno para ella y otro para su hija Lidia. En los años sesentas viajó por todo el Pacifico hasta la ciudad de Tijuana, B. C. (parte de su familia emigró a Estados Unidos de Norteamérica).
Entre las personas que por su testimonio acerco a la iglesia, se encuentra la señora Benita Cervantes viuda de Larios, de más de cien años de edad y de gran tradición católica.
Durmió el 1 de mayo de 1983, en la Hermosa Provincia, ocasión en que se reunieron muchos antiguos y ministros, estando al cargo el P.E. Pablo Valdez Hernández, durante los dos días que se honró su cuerpo, siendo el sepelio el día 3 de mayo de ese año, en el cementerio de san Joaquín, de la perla tapatía.

Hna. Lidia González González: hija de la hna. María Socorro González y del militar Ramón González Reyes, ambos de Michoacán. Ella nació en san Nicolás, Villa Morelos, Mich., el día 4 de octubre de 1925.
Siendo adolescente, vivía en Av. Morelos Norte No. 17 de Morelia, Michoacán en casa del doctor cirujano Samuel Reyna Miranda (médico del “Hospital de La Luz”) y familia quienes eran evangélicos de la Iglesia Presbiteriana. Estudiaba en el Colegio de San José, localizado en el centro histórico de Morelia.
Se traslado a Guadalajara en 1939, viviendo con su mamá quien rentaba en la calle Prolongación Gigantes (actualmente 12 de Octubre) No. 824, colonia de Los Hermanos o Nueva Luz -junto a la casa del diácono José Garibay-, un cuarto a la hermana Ignacia Estrada (enfrente del cual vivía la hermana diaconisa Luz Sandoval, y entre los demás inquilinos estaba el hermano Ángel Rabadán Salgado, cuando su mamá se fue a vivir a Heriberto Casas, Tepic, ella vivió con la hna. Luz Sandoval y después vivió con su familia en la calle de Aldama.
Fue integrante del Coro de Guadalajara con el director D. Salvador Montaño (1939), y enseguida con el Profr. Ángel Rodríguez (1942) hasta que su edad se lo permitió. Colaboró en el Grupo de Casadas con la D. Luisa Pedroza, quién le llegó a confiar el grupo en diversas ausencias en las giras misioneras, actualmente es integrante del Grupo de Hermanas Solas en Hermosa Provincia de Guadalajara.

Hna. Telesfora García Escobedo: mamá de la hna. María Socorro González, de Villa Morelos, Mich., obedeció en 1939 en Guadalajara, posteriormente se su hija se la llevó a Tepic, Nay., lugar en donde durmió en la iglesia de Heriberto Casas, Tepic, Nay el 7 de mayo de 1948, siendo el ministro Julián Zamora, en casa de su yerno el hno. Aparicio Delgadillo Valdez y esposa María Socorro González.
De la descendencia de la hna. Telesfora García existen en la Iglesia del Señor seis generaciones, ella (Telesfora), la primera, su hija María Socorro González, la segunda; su nieta Lidia González, la tercera, su bisnieta Ada Alicia Calderón González, la cuarta, su tataranieta Lourdes Camacho Calderón, la quinta, y la hna. Saudi García es la sexta, van a la séptima generación).

Hna. María Loreto Orozco: evangelizada por el predicador D. Rodolfo Garibay, obedeció en 1937 en Zamora, Mich., siendo bautizada por el mismo predicador, recibió el espíritu Santo el día 5 de mayo de 1937.

Hno. Gabriel Cervantes y esposa: procedentes de Zamora, Mich., ellos y otras familias de hermanos tuvieron que trasladarse a la ciudad de Guadalajara, debido al clima de intolerancia religiosa que se experimentaba en Zamora, ciudad que es parte del Bajío mexicano donde el fanatismo era de alta presencia, Morelia o Guadalajara, eran lugares más seguros para las minorías religiosas.
En la colonia Hermosa Provincia de Guadalajara llegaron a vivir en 1956 en la calle de Cananáan No. 3477, junto con su esposa.

Hna. Juana Calderón Campos: originaria de Poncitlán, Jal., lugar en el que se unió en matrimonio con el señor Martín Flores Gutiérrez, posteriormente pasaron a vivir a Ocotlán, Jal., lugar al que llegó el ministro Eugenio Calderón Campos en 1954 a testificarles de las alegres nuevas de salvación, como familiar que era de ellos, lo empezaron a escuchar, e incluso aceptaron visitar a la familia en la colonia Hermosa Provincia en Guadalajara, donde vivía la familia Calderón. Los viajes de visitarse unos a otros fueron muy frecuentes, llegando a decirle Martín a su esposa Juana, que sí él dejara de existir, que no lo pensara, que vendiera las propiedades y se fuera a vivir con los hermanos a Guadalajara.
Primeramente el destino de Martín llegó a su término y murió. Por lo que el hijo mayor Antonio Flores Calderón, se llevó a su madre y demás hermanos a vivir a Pajuacaran, Mich., lugar en que se avecindaron y la relación familiar continuó.
En una de las visitas de Eugenio a su hermana Juana en Pajuacarán, Mich., las hijas de Juana: Carmen y María, viajaron con el tío Eugenio a Guadalajara. Acudieron al templo a la escuela dominical que presidió el apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín González, a María le agrado la exposición doctrinal, Carmen, mostró cierta reticencia. Fueron abordadas por la D. Carmen Rodríguez Cervantes, quien les preguntó qué les había parecido la reunión religiosa, que si tenían alguna duda o pregunta, que él apóstol estaba en su casa con la disposición de aclarar sus preguntas.
María, aceptó el diálogo cristiano, Carmen, no. Después de aquella plática de más de una hora, María, decidió plenamente aceptar a Cristo en su corazón.
A los días, arribó la mamá de las jóvenes con el propósito de regresarlas a Michoacán. Ya estando con las maletas listas, llegó Eugenio, y les dijo que el día 6 de abril, hablaría el apóstol en la iglesia, María convenció a su madre y hermana a quedarse a escucharlo.
La reunión fue en el templo de la calle 12 de Octubre en la colonia Nueva Luz o de Los Hermanos (ahora San Antonio). La exposición de la palabra apostólica reconfirmó a la joven María de catorce años de edad, quien en los bautismos celebrados en esa ocasión, ella renunció al mundo y abrazó el camino de Jesucristo, a pesar de la oposición manifiesta de su madre quien la retenía, pero, ella avanzó hasta el área ministerial para la protesta de fe y recibir el bautismo. Su madre molesta regresó solo con su hija Carmen a Michoacán.
Sin embargo, la preocupación maternal hizo que la relación familiar no se viera afectada, ya que vivía con sus tíos.
Pasaron los años. Hasta que en diciembre del año de 1963, encontrándose Juana en Pajuacarán, Mich., descansando empezó repentinamente a cantar una melodía que repitió por varías veces y reincorporándose, escribió la letra: “Nuevo profeta ha tu pueblo diste…” A los días, la visitó su hija María, a quien le platicó lo acontecido. Ambas no sabían que significaba aquella melodía. Al regresar, María a Guadalajara, la llevó su mamá.
La joven María, tuvo la oportunidad de hablar con el apóstol, a quien expuso lo acontecido a su mamá, mostrándole la letra de la melodía. El apóstol, le indicó que era un himno revelado, que lo estudiaran con su mamá: Eugenio Calderón, Dolores Calderón y su hijo Isaías Martínez, Eva Calderón y ella, para cantarlo en la velada de año nuevo.
Con esa bendición, hizo en Juana, comprender las palabras que le había dicho en vida su esposo, que se fuera a vivir con los hermanos. Por lo que regresó a Pajuacarán, Mich., arreglo sus asuntos pendientes, y dijo a sus hijos: “me voy a Guadalajara, quién quiera seguirme, y quien no, bueno”.
En marzo de 1964, llegó aquella mujer a Guadalajara con los hijos que la siguieron: Francisco, Carmen, Victoria y Manuel con su esposa Josefina Rodríguez y su niña María Eugenia Flores Rodríguez.
Se anexaron a la comunidad Hermosa Provincia, viviendo en casa del D.E. Eugenio Calderón en la calle Nazarteh 684, entre Jerusalén y Canáan.
Tres meses tenían en la etapa de adoctrinamiento, cuando durmió en el Señor el apóstol de Jesucristo el 9 de junio de 1964, y la oyente Juana, inmediatamente recibió al nuevo apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores, ya que entendió que el primer himno que tuvo en Michoacán, se refería a ese acontecimiento. Prometió a Dios, que en los próximos bautismos se bautizaría. Lo cual cumplió bautizándola el pastor Job Zamora, además, de su hijo Manuel Flores Calderón y esposa Josefina Rodríguez, que se bautizaron (años después, se bautizaron sus hijas: Victoria, Carmen y Rosa, la última, después de que durmió su madre, vive en Pajuacaran, Mich., y esta integrada a la iglesia de Sahuayo, Mich.).
A la hna. Juana Calderón, Dios le siguió bendiciendo con himnos referentes a la elección apostólica. Teniendo tres años en la iglesia, recibió el Espíritu Santo. En su Grupo de Hermanas Solas en Hermosa Provincia, le gustaba visitar a los enfermos.
Durmió en el Señor en su casa, rodeada de su familia y hermanos quienes fueron testigos cuando el D.E. Eugenio Calderón, por disposición apostólica, la entregó al Señor. Fue sepultada en el cementerio de San Joaquín de la ciudad de Guadalajara.
De su familia perseveran en las iglesias de Santa María, Ca., Salinas, Ca., Fresno, Ca., San Diego, Ca., además en Arizona, Nevada y Texas Estados Unidos de Norteamérica y en Guadalajara, Jal., Sahuayo, Mich., Empalme, Son, en México.

Hno. Ramón Meza Zavalsa: originario de Michoacán. Se unió en matrimonio con la señora Sara Reteguin Barriga con quien formó una familia católica romana. Él emigró a Estados Unidos, trabajando en la contracción del puente de San Francisco, California, tuvo un accidente que le afecto unos dedos de su mano izquierda, por lo que fue inedminizado con un cuarto de millón de dólares.

Entre los grupos evangélicos que frecuentó, uno de ellos fue el de la Iglesia Pentecostés, denominación a la que perteneció por dos años, y a quienes al comunicarles que regresaba a su tierra natal de Michoacán, lo ordenaron pastor, con la finalidad de que no perdieran el contacto con él, y que fuera un misionero.

Llegando a Uruapan, Mich., con su familia, que eran muy bien vista ya que tenían comodidades y servidumbre en la residencia en que vivían. Además, compró otra propiedad que rentaba. Una de sus hijas: María de los Ángeles, estudiaba con las monjas en el colegio “Guadalupano”, ya que eran una familia muy católica practicante.
Él, les expuso que en California había conocido a los pentecosteces y lo que le había acontecido, la reacción familiar, no fue la que esperaba, ya que las imágenes romanas de un alto valor económico continuaron en su casa. No se sentía satisfecho y experimentaba que algo le hacia falta. Que Dios se lo manifestara, que deseaba servirle.
En el colegio, la monja Guadalupe (originaria de Guadalajara), le preguntó a María de los Ángeles, que le pasaba, porque se le notaba cierta tristeza, y como les enseñaban a decir la verdad, ella le contestó que su estado anímico era debido a que su padre se había hecho evangélico, a lo que la monja le aconsejó que eso era muy malo.
Instruyendo a la niña a que con una botella de agua de San Ignacio que le entregó, al encontrase dormido su padre, rociara el agua por todo alrededor de la cama y rezara.
Resolvió decirle a su hijo mayor Ramón Jr., que lo llevará a todos los templos evangélicos y hasta con los testigos de Jehová, y aquella ansia espiritual no cesó. El hijo le dijo que ya habían recorrido todos, que solo faltaba un templo que se encontraba a pie de cerro, y lo llevó.
Al llegar, observó una casa de oración humilde y en la casa contigua a un hombre sentado en una silla a la luz de una vela, lo que le hizo sentir conmiseración. Se acercó y levantado su voz le preguntó por el pastor. Aquel hombre se acercó a la puerta, y le contestó: “La paz de Dios sea con usted”, y al instante él sintió que el Señor tocó su corazón.
Aquel saludo entre el ministro Elías Rodríguez y Ramón Meza, se extendió en un dialogó en que platicaron por horas sobre el apostolado hasta más de media noche.
A su regresó a casa, le platicó a su esposa e hijos que aquella inquietud en buscar a Dios, se había terminado. La esposa, se mostraba ajena a su proceder, la hija María, le escuchó con bastante interés. Ante aquella incredulidad de su mujer, le dijo: “esta noche orare para que Dios me muestre cuál es la Iglesia del Señor”.
Estando orando, observó la casita de oración, que era iluminada por un faro grande y escuchó una voz que le decía: “¡Esta es la Iglesia La Luz del Mundo y la verdad!” Al día siguiente, se lo comunico por la maña a su esposa, la cual no le creyó.
Con esa novedad, volvió ese mismo día al templo con el hno. Elías, quien también le dijo que había orado a Dios por él para que Dios le bendijera. Enseguida, fue invitado a ir a la ciudad de Guadalajara, Jal., a conocer al apóstol de Jesucristo Aarón Joaquín González, a lo que aceptó.
Viajó él y su esposa Sara. Inmediatamente se bautizó Ramón, su esposa no. Estuvieron hospedados en casa del hno. Alberto (el de la Burras) en calle Nazareth esquina con Canáan en la Hermosa Provincia.
Regresando a Uruapan, Mich.,
De su familia se encuentran en California, Ilinois, Oregon, Utha y Texas Estados Unidos de Norteamérica. En México en Jalisco, Coahuila y Sonora

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